Vamos a hablar de prepotencia, arrogancia y
cobardía. Por Hugo Villar C.
Esta semana el presidente Kast, con nutrida
escolta policial, fue a la entrega de 100 títulos de dominio a familias Mapuche
de Temuco y de Padre de las Casas. Por cierto, se trata de un trabajo que
culminó ahora y corresponde a gestiones de gobiernos anteriores, pero como todo
no puede ser tan lindo hubo personas que lo abuchearon.
Un niño se negó a darle la mano y el
presidente Kast, con una estatura política y moral que lo retrata del cuerpo
entero, lo reprendió severamente. - No, que esté muy bien y ánimo en la
escuela, le dijo, para que tenga mucha educación y para que sepa que lo cortés
nunca quita lo valiente, así que le vaya muy bien en todo su estudio-.
Juega con la ironía el presidente.
Pierde la calma agrediendo verbalmente a una
señora que estaba con su hijo y la increpa.
-¿Es su mamá? , le dice, ¿o su apoderada?,
ella lo confirma y le dice:.. usted tiene a todos los chilenos mal, tiene a
todos los chilenos del país mal, con todas las cosas que está haciendo y él,
su hijo, tiene conciencia. Kast sigue, no se detiene, está alterado.
Mire y le dice: “…estamos recuperando el
orden, la libertad, para que usted tenga una mejor calidad de la educación.
Ella le retruca: “No es verdad, señor”.
Kast sigue retándolos, a ambos, madre e hijo, a
madre le repite varias veces: “Demagogo”.
Kast de nuevo interpela al menor para que
nunca más lo traigan a hacer estas cosas porque: “…a usted tampoco le
interesa estar aquí. Le interesa estar en su casa estudiando, trabajando”.
Kast supone que él puede decir lo que le interesa al niño.
Y después vuelve a la madre. “No tiene para
qué traer a su hijo y exponerlo a esto”. Pero la madre no se amilana y le
responde: “… lo traje para que vea la realidad de este país, señor”.
“Usted es un nazi, tiene a los viejitos sin
pensiones, a los niños le están quitando las raciones escolares”. Kast, ya completamente fuera de sí, le informa al niño: “ Lo
siento por usted, joven”.
“Ánimo, fuerza y fe. Nunca se deje
intimidar, nunca. Y que su mamá no lo use a usted”.
La madre no se calla y le responde: “Usted
está usando este momento social, está usando al niño. Usted está usando a mi
hijo porque es un demagogo”.
Cobarde, prepotente y arrogante. Kast es el
típico matón del curso que agrede a los más chicos. Probablemente siguiendo el
modelo del matón de Estados Unidos.
Con todo el aparato del Estado protegiéndolo,
encara a un niño y a su madre que tienen la valentía de enfrentarlo. Cobarde.
Lo invito a que me encargue.
Que intente callarme y mandarme a estudiar, y
si quiere, querellarse por injuria. Le puede pedir a los abogados Luis
Hermosilla y Gabriel Zaliasnik que lo patrocinen. No creo que se atreva,
precisamente por su condición de cobarde.







