FUERA BURGOS

Padre de Rodrigo Avilés acusa que el Ministerio del Interior ha ocultado información.

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lunes, 1 de febrero de 2016

“Mapu ta koñi eymun”[1], Aportes para el debate en torno a la configuracion de una alianza entre pueblos.Por Pavel Guíñez Nahuelñir


(Por: Pavel Guiñez Nahuelñir*[2].)
kelluafen trawultual tañi pu che
wiñoltuafymi tañi mapuche rakiduam
pelomtuafen antu ngunemapun
chuchi rupu taiñ inaiafel
Kume rupu, Kume rupu mu nga inaleltuafen
fill mapu, fill mapu mu nga allkungeai nga rakiduam
(Auka Purrun)


Piensan el hombre y la mujer mientras escuchan, brazos cruzados sobre el pecho, escuchando, escuchándose, masticando las ideas que surgen de las entrañas a medida que las palabras van asentándose en su cabeza, evitando que la reflexión sea reemplazada por una andanada de juicios sin orden y terminen asi, siendo dichas de forma que el auditorio les reste seriedad. Hablan los antiguos, las antiguas, en recta posición frente a la mesa, el mate servido corre, esta vez puro, amargo, sin enjuagues, aquello avisa que la conversación es seria, lo suficiente quizás para durar días, el resto escucha:

Nosotros y nosotras, hijos, hijas de la noche, de la tierra, nos con-centramos en ella cuando sus rincones nos invitan al sueño de un otro futuro, distinto, diferente, transitado con los nuestros, al hombro, en brazos, delante o atrás, da igual, el asunto es ser bandada, y dirigir o ir detrás, y donde nos toque jugar. En su oscuridad nos preparamos para los desafíos del día, en ella nos hemos refugiado durante los largos días de inclemencia, en ella hemos descansado para retomar el desafío de seguir siendo vertiente, y aportar al fértil caudal de las ideas, acciones y pensamientos de nuestra gente, que son la vocación vital e imparable que nos recorre las venas y nos agita la esperanza. Nuestros hijos, “los de después”, para quienes lo único que podemos legar es una montaña de posibles construidos con nuestras manos, nos reclaman ser plantados en tierra fértil donde germinar, vivir y proyectarse, y estamos en eso, peleando cada cual en su trinchera, avanzando lo que nos permitan nuestras fuerzas, pero así como de nada sirve un dedo fuera de la mano, de nada les servimos a los que vienen si no dejamos huella, surco, camino para seguir aquello que nosotros continuamos, de lo que otros y otras hicieron en otros tiempos.

Se produce una pausa, se cargan las teteras mientras se muerden las razones, se descansan los músculos responsables de nuestra posición y entonces toman su lugar los descansados, la vida busca su equilibrio, su acomodo, los cuerpos también, después de la pausa, quién habla continúa:

Sin embargo –sigue- no son solo las penumbras las dueñas de la noche, también son los miedos y temores que se han extendido hasta el día, ganándole terreno a las certezas que durante siglos construimos, miedos hijos de un sistema político, jurídico y legislativo impuesto por la fuerza de las armas durante la pacificación de la araucanía, y que instaló otro país en nuestros territorios y entre nuestras gentes, creando divisiones territoriales, al mismo tiempo que físicas y afectivas. Entre nosotros sembraron dolores, rabias y penas, creció la más espesa de las malezas, nuestra dispersión y sobrevivencia obligada, fue abono para el olvido y el desarraigo de nuestra gente que sobrevivió vagando en las ciudades ajenas, mismas condiciones en que se desarrolla el capitalismo y que construye su imperio en nuestra división, con el abono de las desconfianzas, competencias, e individualismos que nos siembra desde niños en las escuelas, iglesias, y sobre todo por la guerra... o por el miedo a ella...

de vez en cuando agita las brasas o de cuando en vez el azucarero, ambos signos de que nada quieto por mucho arroja buenas señales, pierde vida y cada pausa sirve para remojar la garganta, tal como el camino requiere descanso para ser terminado.

Yo creo - dice - que los jinetes del apocalipsis montados sobre el dinero, expulsaron de nuestras relaciones colectivas al cariño, el respeto y el acuerdo, y reemplazáronles con los estériles y pasajeros valores wingka; la inmediatez del consumo, la impaciencia, el apuro, el saludo “a la pasada”, la verdad absoluta de “lo técnico”, el relego de las pasiones al rincón de lo ilógico, la conveniencia como brújula de nuestras relaciones políticas, orgánicas, sociales, la acumulación, el bienestar propio instalado sobre el malestar de otros, todo eso y más, y aún no damos debida cuenta de aquello. Sin embargo no pudieron expulsar a la voluntad, que se mantiene incólume refugiada en nuestros huesos y en los huesos de los dominados, esperando que amaine la tormenta, a que regresen los despatriados ahora contenidos en un “nosotros” con miles de formas, rostros, manos, sexos, edades e ideas, ya dejemos de soñar, ya es tiempo de despertar.

un sorbo, dos, y pasa:

Hoy, a los pueblos oprimidos del continente, nos resulta imperativo y urgente construir un porvenir conjunto y nuestroamericano, resulta urgente sentar la obra gruesa de ese proceso de unidad que abrirá un nuevo período en la historia de las relaciones humanas y que sentará Estados plenos, democráticos e incluyentes, que asuman la política ya no “hacia” los pueblos, sino “desde” los pueblos, de forma tal que nadie se sienta con la facultad de decidir por nosotros y nosotras, aquello que nos compete. Y para despertar a ese desafío debemos planificar la musculatura de nuestro sueño colectivo con nuestras propias manos, bien sabemos que todo músculo requiere “ejercicios” preparatorios que fortalezcan nuestra potencia de cara al gran desafío, que cimenten nuestro valor, nuestra confianza y nuestra unidad; donde la organización, el debate, las ideas, las apuestas, son parte constitutiva de este proceso que pretende abrazar a todos los marginados de la tierra, porque tal como las gentes y los pueblos, las ideas que nos nacen requieren circular, respirar, caminar y transformarse hasta ser superadas creativamente y en sentido positivo por otras ideas, fruto de otros hombres y mujeres paridos en otras circunstancias históricas.

se produce un silencio, nadie interrumpe, nadie pregunta, la pava arde, el mate cruje y el fuego crepita, aun no termina la vuelta y ya son varias las manos ansiosas que esperan su turno, y aun quedan palabras refugiadas en garganta:

Los anteriores desafíos, requieren que vayamos reconociéndonos y despojándonos de las ataduras en las que nos obligaron a crecer como planta de huerta, atados a una guía, amarrándonos con el menosprecio, el machismo, el mesianismo y el caudillismo, todos valores coloniales traídos por el conquistador, ataduras que nos abundan y nos rigen como las únicas seguridades ante los miedos; el miedo a crecer, el miedo a debatir, el miedo a transformar, a sumar, el miedo al otro y la otra y sobre todo el miedo a perder, agotando así las posibilidades de reunirnos en la misma mesa a debatir nuestros distintos caminos para un fin compartido. Debemos entonces organizar las urgencias y las importancias, sin pretender jamás homogeneizar nuestras diferencias para reducir nuestras contradicciones en aras de un sujeto-objeto estático y a-histórico interconectado por su dependencia salarial. Las contradicciones que nos surjan, debemos entenderlas como el motor de las transformaciones que nos permitirán avanzar a pasos agigantados hacia un amanecer que sea antorcha de esperanza para los pueblos del mundo. Estamos hechos de historia y la historia la tejemos nosotros y nosotras, que ante el cansancio y la desazón de la soledad obligada de los nuestros en sus trabajos, donde sus fuerzas se pagan por debajo de su valor, donde otros se roban nuestro bienestar calculado en papel moneda, donde los nuestros se resignan a la competencia permanente y la promesa individual de surgir a costa del otro/otra, sobre cadáveres flanqueados por el crédito y el consumo, somos sombra y agua en el desierto para los errantes. Sigamos haciendo y siendo esperanza para despertar a los nuestros y sumarlos a este camino.

Somos fruto de quienes resistieron  a la comodidad de ser esclavos, y tal como ellos no aceptamos vivir sin el control de nuestro porvenir, que lo sabemos ligado al porvenir del todo completo y complejo que es la vida en la tierra- Que ésta rabia y esta alegría sean aviso de que la larga noche de los 500 años agoniza en nuestras manos, y que de nuestra apuesta colectiva y unánime, nacerá la unidad entre pueblos que complemente nuestras diferencias para administrar nuestro territorio conforme a nuestras leyes, nuestra formas de ser, de luchar, de creer, de pensar, transformar, de vivir y de morir con dignidad. Nadie habla de volver al pasado (que nos ha permitido existir, nada más ni nada menos que 14 mil años, por lo que , algo sabemos), no, nadie dice eso, pero tenemos el desafío de construir un mundo que sea mundo también para los que vienen y los que les sucederán, sin el riesgo permanente de las crisis generadas por el “desarrollo”, ni estar contando siempre el tiempo que nos queda en la tierra, ni por los riesgos de retrotraer la historia ante los conflictos derivados de la administración de los recursos.

Debemos prepararnos para vencer y crear. Ya conocimos sus armas, su ambición autodestructiva, sus tecnologías esclavistas, sus intenciones genocidas y sus divisiones internas hijas de sus privilegios de clase, son sus diferencias y su competencia irracional las oportunidades que nos servirán de trinchera en días aciagos, y serán nuestras fortalezas como pueblo las que nos permitirán derribar el modelo capitalista y su depredadora inconsciencia, el wingka no colabora, el wingka compite. la colaboración, sepulturera de la competencia, implica acercarse, generar afectos, saberse ahí, disponibles para las urgencias, aun siendo iguales en dignidad pero distintos en humanidad, ¿Cuánto nos conocemos para abordar ese camino de colaboración y unidad en la diferencia que abra las posibilidades a un futuro radicalmente distinto, que destrone a la competencia actual por fundar alternativas prometeicas, endogámicas y en solitario?.

Pues bien ¿Cómo nos imaginamos el futuro? explicitar aquello que se desea implica plantear tácitamente lo que no se desea, que es también un conocimiento obtenido gracias a la experiencia de vivir en medio de aquello que se quiere transformar precisamente por ser considerado nocivo, nefasto y causa de una serie de desequilibrios que originan la desgracia en la que nos encontramos, intentemos voltear la ecuación:

Pensar las características de los tiempos en que estamos viviendo, implica a su vez asumir que nuestra sociedad mapuche es diversa y multiforme, que en ella han surgido a través del tiempo diversos liderazgos que, fruto de una identidad colectiva común, se han planteado caminos que permitiesen salvar la situacion de subordinacion en la que se encontraban y encuentran los pueblos originarios ante el Estado de Chile. En ese sentido, el diagnóstico común, dice relación con un proceso de despojo que no solo fue territorial sino también cultural, lingüístico, corporal y filosófico y determinó la situación actual de dispersión, invisibilización y negación de la población mapuche a ambos lados de la cordillera, en la que la subordinación en las ciudades, la de aquellos que fuimos paulatinamente empujados a dejar nuestros territorios por la instalación del latifundio, devenido en la actualidad  en 3 millones de Há forestales, nos impulsó a trabajos precarios, enrolamientos tempranos y oficios agobiantes que nos permitieran superar el hambre a que nos obligaron. La discriminación permanente tuvo por resultado la pérdida masiva de los rasgos culturales distintivos como la lengua y la filosofía, generando un contexto en que al día de hoy, por ejemplo, el 90% de la población mapuche percibe menos de $500.000, con las consecuentes implicancias que ello tiene en materia de capital cultural, social y oportunidades.

Así, las primeras generaciones que llegaron a las ciudades, solo pudieron “resistir” estos embates permitiendo a las siguientes generar las condiciones que permitieran a sus nietos, nosotros, retomar los caminos y los intentos que nos habilitaran para, al menos, volver a creer que ese estado inicial de soberanía plena es posible hoy, en un contexto marcado por la fuerte emergencia del conflicto del Estado de Chile con el Pueblo Mapuche, reorientando nuestras adscripciones identitarias en función de un “común” de origen que nos responsabiliza e interpela, pese a su dispersión, y aportando nuestros saberes adquiridos a ese fin, aún en la soledad de las ciudades.
las gentes caminan sobre sus espacios, esperan el baño, comparten impresiones bajo la tenue luz del amanecer, comentarios van, vienen, la pausa abre paso al murmullo...ya ha pasado bastante tiempo desde la última vez que salió el sol, y no se tiene pleno recuerdo de aquellos días, pero se sienten. Los desafíos palpitan en las entrañas y uno dubita ¿puede el fruto negar el árbol que le dio origen?¿puede el fruto negarse a ser semilla o abono?¿podemos nosotros olvidar quienes somos, abrazar porvenires ajenos y negarnos a ser abono o semilla?:

Durante el empeño de construir una sociedad totalmente diferente a la actual, lo que implica la extinción total del capitalismo y por tanto la expansión de nuestro objetivo a otras fronteras. Donde seamos capaces de defendernos el derecho a participar como pueblos con plenas potencialidades en la planificación de nuestro destino, uno de las desafíos pendientes que debemos afrontar, dice relación con condiciones estructurales que nos impiden o nos limitan nuestro propio desarrollo como Pueblo, de cara al desafío de nuestra construcción nacional. Factores económicos, políticos, culturales, sociales y geográficos, entre otros que hemos enunciado, se confabulan para hacer de nuestra vocación un intento que le resulta difícil despegarse de la situación general del pueblo chileno y sus organizaciones: la falta de proyecto político (y por tanto expresión política unitaria) capaz de superar a la consigna y que se pre figure como apuesta concreta y viable en el territorio a recuperar, consensuar internamente elementos de organización de la política y de lo político, de modelo económico, de estructura administrativa, de formación de sujetos y sujetas capaces de construir, defender y administrar ese territorio conforme a las exigencias actuales y futuras.

Tenemos un potencial inmenso que desarrollar, que es una ventaja a la vez que una responsabilidad inmensa, y es que aún tenemos memoria de aquello que anhelamos, nuestra soberanía suspendida a punta de fusil, no ha podido ser borrada de nuestras sobremesas, de cómo nuestros antiguos y antiguas organizaban la vida, sus valores y la relación con el entorno, tenemos esa memoria circulando y enseñándonos en la resistencia cotidiana desde nuestro primer llanto en la tierra.

Es imperativo entonces desarrollar nuestros aspectos programáticos, que es ni más ni menos que imaginarnos el “wallmapu” como país en relación a otros países, como nación, con otras naciones y que estructura será la que resuelva esa pregunta, unas estructura con respuesta a las necesidades del presente, aspectos que nos permitan dibujar elementos estratégicos que nos hagan capaces de dialogar con organizaciones nacientes del pueblo de chile en función de acuerdos y avances compartidos, y que, desde la nueva izquierda, puedan significar construir un proyecto común de mediano plazo que abra la puerta a un futuro co-construido en equilibrio, apoyo y respeto. Esas carencias o urgencias, nos dicen que más allá del mismo enemigo, tenemos quizás más puntos de contacto en nuestras propias debilidades; ergo, la construcción de nuestra “común-unidad” pasajera (juntos pero no revueltos) que exige la superación del capitalismo, excede y con creces al común-enemigo. (para ponernos de acuerdo en que viene después, después).

Paralelamente, y como las orillas de un río o las vías del tren, ¿podemos vencer en solitario e independiente de lo que suceda con el pueblo chileno?¿como hacer para que la respuesta negativa a la pregunta anterior, no implique a su vez ser colonizados, o sea nuevamente subordinados, ahora desde la izquierda?.

Sabemos que la culpa no es ni será del chancho, y por tanto somos y seremos responsables tanto de lo que hagamos como de lo que dejemos de hacer, estamos obligados y obligadas si queremos liberar a nuestra sociedad, a avanzar en la politización y educación profunda de nuestros pueblos y sociedades, debemos generar los espacios que, en función de rescatar la cultura y la identidad mapuche, permita a sus hombres y mujeres, avanzar en grados de consolidación del proyecto de sociedad, expresado en nuestra capacidad de conflictuar de manera sólida y unitaria contra el Estado neoliberal, y con él al proyecto histórico del bloque en el poder que se basa en el robo de nuestros recursos naturales, debemos construir niveles de masividad que doten de viabilidad al proyecto de liberación mapuche, tanto en los campos como en las ciudades, y en estas últimas, construir los senderos que traigan a los mapuche errantes que aún buscan saber de dónde vienen, porque la sociedad wingka definitivamente, no les pertenece.

Para aquello: ¿Podemos prescindir de las alianzas estratégicas con el pueblo de chile y sus organizaciones para este objetivo aun cuando ello implique apostar por un gobierno de los pueblos en dicha perspectiva unitaria? yo creo que de ninguna manera, ¿en que condiciones se debe dar dicha relación?, al menos, de respeto entre las partes y sus espacios y equilibrio político en las relaciones internas e intra pueblos:

“la cultura y la sociedad mapuche siempre se mostraron permeables a los “préstamos culturales”, y “lo mapuche” es más complejo hoy de lo que fue alguna vez en el pasado, y se expresa tanto bajo la forma de una minoría campesina, como por sobre todo, una mayoría urbana. Los mapuche son la suma de todo eso, y la suma de todo eso es lo mapuche” (José Mariman)

La superación de la condición de subordinación actual de nuestro pueblo, de nuestros pueblos, tiene como requisito fundamental el florecimiento exponencial de nuestras propias cualidades y capacidades como sujetos y sujetas políticas, hacia niveles superiores a los que actualmente nos rigen para liberarnos, ese proceso no será de un día para otro y quizás ni siquiera alcance una generación para dicha superación.

Pero si hoy comenzamos a pensarnos, a mirarnos como hombres y mujeres con la capacidad total de llevar a cabo dichas transformaciones, de pensarlas, de confiarlas, de sentirlas, creyendo firmemente que son posibles, sin vacilaciones, entendiendo que la extinción del capitalismo no será de un día para otro pero será, y que no obstante cada día que avanzamos los pueblos, es un día menos de tranquilidad para los ricos, y es así no sólo porque lo queremos y lo creemos, sino porque cada vez que llegamos a nuestras casas, la oscura esperanza de la noche contenida en los ojos de nuestros niños y niñas, nos convencen de que es absolutamente necesario asumir estos desafíos, porque ningún fruto cae lejos de su árbol, porque ninguna astilla le rinde tributo a un madero diferente al que la parió. Si es así, podemos estar seguros y seguras que más de diez veces...Venceremos.




[1] Reflexiones en torno a la 3ra versión de la Escuela de formación política nuestro americana Hugo Chávez Frías - Alba Capitulo Concepción.
[2] Mapuche- Lafkenche. Militante Izquierda Libertaria - Chile

NOTA de la Redacción: Texto de la exposición efectuada en el marco de la 3ra.. Escuela Internacional del ALBA

martes, 19 de enero de 2016

Con tranquilidad se desarrolla Congreso de la Unión Portuaria en Valparaíso

Comenzó este lunes, con una masiva convocatoria,  el Congreso de la Unión Portuaria de Chile, con representantes venidos de todas las regiones del país.



En el evento, según informo a SICNoticias Daniel Alvarez, Presidente del Sindicato de Cuidadores y Servicios Portuarios y de la Federación de Trabajadores Portuarios Eventuales, uno de los objetivos es “…aunar criterios respecto de lo que nos aqueja, de situaciones como la ley larga en la que se requiere avanzar en seguridad laboral y estabilidad y también respecto a la ley de accidentes del trabajo”
Por su parte Pedro Riquelme, vocero de los portuarios de Coronel, en la Región del Bio Bio apuntó que otro de los objetivos del encuentro “es darle un ordenamiento al sistema orgánico de la Unión Portuaria que se encuentra pendiente, resolviendo el cómo nos vamos a estructurar y de qué manera vamos a enfrentar los desafíos que vienen como el tema previsional, la ley larga, la mutualidades, reforma laboral, entre otros”
En tanto Juan Pablo Pizarro, Presidente del Sindicato de Estibadores Quintero-Ventanas, quien llegó junto a su directiva y socios de base de su organización junto con anunciar que se prepara un evento similar para febrero en Ventanas señaló que “la Unión Portuaria es la organización de trabajadores más potente que tenemos en Chile, más allá de otras organizaciones que no quiero nombrar, somos quienes realmente velamos por los intereses de los trabajadores portuarios y por todos los trabajadores de Chile”


Uno de los propósitos de la reunión es también entregar el respaldo de la Unión Portuaria de Chile a la lista de socios del Sindicato de Estibadores que desafía, en las próximas elecciones internas, al cuestionado dirigente Roberto Rojas a quién se acusa de actuar en connivencia con la empresa y perjudicar los intereses de los trabajadores portuarios de Valparaíso y del país.
Pablo Klimpel, trabajador portuario forma de este equipo, esto es lo que nos dijo “Nos alegra que haya venido gente de todo el país a apoyarnos”. Consultado por las propuestas con las que se presentan a disputar la directiva del sindicato señaló que estas son “…a nivel de estructura del sindicato que implica control de las bases e incorporación de delegados por faena, temas relacionados con los accidentes y también sobre la estabilidad laboral”.

Este martes, en que se tiene preparado un encuentro con la prensa, en que se darán a conocer las principales resoluciones y acuerdos del congreso que se efectúa en dos jornadas en la sede del Sindicato de Marineros y Auxiliares de Bahía, situado en Calle Blanco N° 72 de Valparaíso

lunes, 18 de enero de 2016

El Padre. Olegario Lazo Baeza.


Un viejecito de barba larga y blanca, bigotes enrubiecidos por la nicotina, manta roja, zapatos de taco alto, sombrero de pita y un canasto al brazo, se acercaba, se alejaba y volvía tímidamente a la puerta del cuartel. Quiso interrogar al centinela, pero el soldado le cortó la palabra en la boca, con el grito:
-¡Cabo de guardia!
El suboficial apareció de un salto en la puerta, como si hubiera estado en acecho.
Interrogado con la vista y con un movimiento de la cabeza hacia arriba, el desconocido habló:
-¿Estará mi hijo?
El cabo soltó la risa. El centinela permaneció impasible, frío como una estatua de sal.
-El regimiento tiene trescientos hijos; falta saber el nombre del suyo repuso el suboficial.
-Manuel… Manuel Zapata, señor.
El cabo arrugó la frente y repitió, registrando su memoria:
-¿Manuel Zapata…? ¿Manuel Zapata…?
Y con tono seguro:
-No conozco ningún soldado de ese nombre.
El paisano se irguió orgulloso sobre las gruesas suelas de sus zapatos, y sonriendo irónicamente:
-¡Pero si no es soldado! Mi hijo es oficial, oficial de línea…
El trompeta, que desde el cuerpo de guardia oía la conversación, se acercó, codeó al cabo, diciéndole por lo bajo:
-Es el nuevo, el recién salido de la Escuela.
-¡Diablos! El que nos palabrea tanto…
El cabo envolvió al hombre en una mirada investigadora y, como lo encontró pobre, no se atrevió a invitarlo al casino de oficiales. Lo hizo pasar al cuerpo de guardia.
El viejecito se sentó sobre un banco de madera y dejó su canasto al lado, al alcance de su mano. Los soldados se acercaron, dirigiendo miradas curiosas al campesino e interesadas al canasto. Un canasto chico, cubierto con un pedazo de saco. Por debajo de la tapa de lona empezó a picotear, primero, y a asomar la cabeza después, una gallina de cresta roja y pico negro abierto por el calor.
Al verla, los soldados palmotearon y gritaron como niños:
-¡Cazuela! ¡Cazuela!
El paisano, nervioso por la idea de ver a su hijo, agitado con la vista de tantas armas, reía sin motivo y lanzaba atropelladamente sus pensamientos.
-¡Ja, ja, ja!… Sí, Cazuela…, pero para mi niño.
Y con su cara sombreada por una ráfaga de pesar, agregó:
-¡Cinco años sin verlo…!
Mas alegre rascándose detrás de la oreja:
-No quería venirse a este pueblo. Mi patrón lo hizo militar. ¡Ja, ja, ja…!
Uno de guardia, pesado y tieso por la bandolera, el cinturón y el sable, fue a llamar al teniente.
Estaba en el picadero, frente a las tropas en descanso, entre un grupo de oficiales. Era chico, moreno, grueso, de vulgar aspecto.
El soldado se cuadró, levantando tierra con sus pies al juntar los tacos de sus botas, y dijo:
-Lo buscan…, mi teniente.
No sé por qué fenómeno del pensamiento, la encogida figura de su padre relampagueó en su mente.
Alzó la cabeza y habló fuerte, con tono despectivo, de modo que oyeran sus camaradas:
-En este pueblo…, no conozco a nadie…
El soldado dio detalles no pedidos:
-Es un hombrecito arrugado, con manta… Viene de lejos. Trae un canastito…
Rojo, mareado por el orgullo, llevó la mano a la visera:
-Está bien… ¡Retírese!
La malicia brilló en la cara de los oficiales. Miraron a Zapata… Y como éste no pudo soportar el peso de tantos ojos interrogativos, bajó la cabeza, tosió, encendió un cigarrillo, y empezó a rayar el suelo con la contera de su sable.
A los cinco minutos vino otro de guardia. Un conscripto muy sencillo, muy recluta, que parecía caricatura de la posición de firmes.
A cuatro pasos de distancia le gritó, aleteando con los brazos como un pollo:
-¡Lo buscan, mi teniente! Un hombrecito del campo… dice que es el padre de su mercé…
Sin corregir la falta de tratamiento del subalterno, arrojó el cigarro, lo pisó con furia, y repuso:
-¡Váyase! Ya voy.
Y para no entrar en explicaciones, se fue a las pesebreras.
El oficial de guardia, molesto con la insistencia del viejo, insistencia que el sargento le anunciaba cada cinco minutos, fue a ver a Zapata. Mientras tanto, el padre, a quien los años habían tornado el corazón de hombre en el de niño, cada vez más nervioso, quedó con el oído atento. Al menor ruido, miraba afuera y estiraba el cuello, arrugado y rojo como cuello de pavo. Todo paso lo hacía temblar de emoción, creyendo que su hijo venía a abrazarlo, a contarle su nueva vida, a mostrarle sus armas, sus arreos, sus caballos…
El oficial de guardia encontró a Zapata simulando inspeccionar las caballerizas. Le dijo, secamente, sin preámbulos:
-Te buscan… Dicen que es tu padre.
Zapata, desviando la mirada, no contestó.
-Está en el cuerpo de guardia… No quiere moverse.
Zapata golpeó el suelo con el pie, se mordió los labios con furia, y fue allá.
Al entrar, un soldado gritó:
-¡Atenciooón!
La tropa se levantó rápida como un resorte. Y la sala se llenó con ruido de sables, movimientos de pies y golpes de taco.
El viejecito, deslumbrado con los honores que le hacían a su hijo, sin acordarse del canasto y de la gallina, con los brazos extendidos, salió a su encuentro. Sonreía con su cara de piel quebrada como corteza de árbol viejo. Temblando de placer, gritó:
-¡Mañungo!, ¡Mañunguito…!
El oficial lo saludó fríamente.
Al campesino se le cayeron los brazos. Le palpitaban los músculos de la cara.
El teniente lo sacó con disimulo del cuartel. En la calle le sopló al oído:
-¡Qué ocurrencia la suya…! ¡Venir a verme…! Tengo servicio… No puedo salir.
Y se entró bruscamente.
Y el campesino volvió a la guardia, desconcertado, tembloroso.
Hizo un esfuerzo, sacó la gallina del canasto y se la dio al sargento.
-Tome: para ustedes, para ustedes solos.
Dijo adiós y se fue arrastrando los pies, pesados por el desengaño. Pero desde la puerta se volvió para agregar, con lágrimas en los ojos:
-Al niño le gusta mucho la pechuga. ¡Denle un pedacito…!.

viernes, 15 de enero de 2016

Doris González (Ukamau), candidata por Estación Central: “Ya hemos logrado cosas que nos dijeron que eran una locura”

“¡Vamos todos juntos a ver si nos recibe, con nuestros carteles y lienzos!”.
Doris González, trabajadora social y vocera del movimiento de pobladores Ukamau, asegura que la primera vez que recibieron a la agrupación en la municipalidad de Estación Central fue porque, luego de casi un mes de espera por una cita, decidieron tomársela.
Llegó junto a cientos de familias al Edificio Consistorial en General Velásquez.
-No no es necesario que hagan este tipo de acciones, -les dijo el alcalde Rodrigo Delgado (UDI).
El objetivo de Ukamau era comunicar que estaban listos para comprar –con el ahorro de las familias y un subsidio del Estado- el terreno de la Maestranza de San Eugenio, que solía pertenecer a la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE), para llevar a cabo su proyecto de viviendas sociales en ese lugar, que forma parte de la comuna en la que nacieron y han crecido. Delgado se rió de lo que le decían.
-Ese terreno lo va a comprar la Torre Entel, ¿qué es lo que quieren ustedes?, – les dijo.
-De usted no queremos nada, lo único que esperamos es que no ponga trabas a esto, -le respondió Doris.
El tiempo le ha ido dando la razón. Luego de diversas movilizaciones, el Ukamau logró que el Servicio de Vivienda y Urbanismo expropiase el terreno para realizar la obra póstuma de Fernando Castillo Velasco. Se trata de 424 viviendas sociales de 62 metros cuadrados con una plaza central para formar comunidad. Si bien la construcción está planeada para 2016, una serie de exigencias del Serviu ha ido postergando el proceso. Pero apenas sale algo, como el hecho de tener que realizar nuevamente la consulta sobre distintos aspectos a todas las familias que serán beneficiadas, Doris lo resuelve rápidamente con sus compañeros. “La organización puede mucho más que una persona”, asegura.
Luego de estos choques con la alcaldía, el Congreso de Ukamau tomó una resolución: disputar las elecciones municipales de este año. La candidata a alcaldesa sería la misma Doris. “Este 2016 sin duda las elecciones son el desafío que tenemos, pero también seguir profundizando la organización. No hay posibilidad alguna de presentarnos a las elecciones si no tenemos una organización madura y empoderada que nos dictamine lo que tenemos que hacer siendo gobierno local”, asegura.
¿Y hoy todos en Ukamau están de acuerdo con presentar candidatura?
Sí, hemos convencido a todos jaja.
Hace unos años imagino que no era así.
Debo decir que yo era una de las que tenía más resquemores con el tema institucional, cuando comenzamos a discutirlo. Esto partió en el año 2009 – 2010, de “bueno cómo vamos a abordar estos espacios”. Yo era una de las que estaba más reticente, pero la discusión mayoritaria fue que sí teníamos que participar. Fui candidata a concejal, lo asumí con mucho compromiso porque además confío plenamente en las personas con las que trabajo en la organización. De repente me decían “ah te obligaron a ser candidata”. Para nada. Me convenció la organización de que tenía que serlo. Eso fue lo que me convenció y que nuevamente me llevará a ser candidata por Estación central.
La candidatura es una herramienta, ¿para qué fines?
Mejorar la calidad de vida de los vecinos. Por ejemplo Estación Central es la comuna más congestionada de Chile, tiene tres terminales de buses. Hoy con una explosión inmobiliaria gigantesca en el sector de General Velásquez y la Alameda sin ensanchamiento de calles ni mejoramiento de alcantarillado. Además la comuna aún arrastra un problema grave con el tema de la basura, y hemos tenido por ejemplo vertederos de basura, el de Lo Errázuriz que era el vertedero más grande de Santiago. Con todo esto, lo que falta es participación real. No hay vinculación real con los vecinos, no se les toma su parecer sobre qué es lo que se tiene que hacer por la comuna, cuando somos nosotros quienes conocemos la realidad, vivimos y hemos vivido en la comuna toda nuestra vida y queremos cambiarla.
También ha habido un crecimiento de la inmigración.
El mismo tema que estén los terminales tan cerca produce que haya mucho inmigrante. En nuestra organización hay compañeros colombianos, peruanos y hay una explosión gigantesca de habitantes haitianos. Tenemos que buscar la integración, conocer de la cultura de nuestros nuevos vecinos, empaparnos de ella y también nosotros poder ayudar de cierta forma a cambiar también la calidad de vida. La mayoría de ellos vive en bastante hacinamiento y falta de oportunidades, vienen por el “sueño chileno” que aquí es todo tan maravilloso y tan bueno, pero que aquí se dan cuenta de que no es tan así.
¿Cómo evalúas la gestión de Rodrigo Delgado?
Ha sido bastante negligente en el tema de la explosión inmobiliaria que ha habido en la comuna, que ha producido una gran cantidad de hacinamiento, de falta de viviendas y ha sido una mala gestión también en temas de participación. Se está pensando en el Plan de Desarrollo Comunal (Pladeco), donde se dice que la gente puede participar, pero esa opinión no tiene ningún tipo de vinculación con las decisiones que se van a tomar al final.
¿Y cómo crees que será la participación en la elecciones?
Lo que pasa es que en la comuna existe una desafectación que tiene la gente con la política. Porque lo han hecho tan mal, con casos de colusión, corrupción, el caso Corpesca que ya llega a ser aberrante y resulta que no pasa nada, nadie se va a la cárcel. Es como que estos personajes son intocables. Ellos mismos comenzaron con este discurso de que la política es mala. Pero si la política no es la mala, son ellos los malos políticos. Muchos han adquirido ese discurso de que “para qué la política..”, e incluso nos han criticado mucho a nosotros en Ukamau.
¿Por qué? ¿Qué te dicen?
Por ejemplo, que por qué nosotros nos metemos en política si somos un simple comité de vivienda. Que tenemos que ir por la casa no más y que el resto no importa. De hecho, hasta en el consejo municipal hay concejales que han dicho que nosotros no tenemos por qué andar marchando. Quieren que nos mantengamos esperando haciendo la fila más larga, esperando 10 ó 15 años. Nosotros conocemos miles de comités a nivel nacional que llevan hasta 20 años esperando y todavía no tienen nada. En cambio nosotros sí nos metemos ahí, porque la política habitacional se llama “POLÍTICA” habitacional. Obligatoriamente nos hemos metido y ya hemos logrado también influir en muchas decisiones y lograr cosas que nos dijeron en primera instancia que eran una locura.
A finales de 2012, Doris ya era candidata a concejala de Estación Central. “Nos daba un poco de vergüenza ir a veces a golpear la puerta y decir ‘oiga vecina vote por mí’. ¡Suena muy invasivo!”. En esas experiencias le tocó compartir con una madre que no tenía dinero para darle desayuno a su hijo, recibir de vuelta su propaganda de parte de un feriante que se indignó cuando le dijo que era de izquierda o ver cómo su padre, conocido personaje de la comuna, yéndose todos los días al trabajo en bicicleta con una bandera que decía “¡Doris Concejala!”.
En las votaciones, si bien fue la mejor votada del Partido Igualdad con 930 votos, esto solo era un 2% con respecto al total. En esa elección ya se encontró con algunos de los posibles precandidatos de la Nueva Mayoría para la alcaldía en las municipales de este año, como son el comunista Felipe Zavala (que había obtenido un 7,64%) o el DC Patricio González (6,29%).
Al año siguiente Doris fue candidata a Consejera Regional por Santiago II. En esa elección obtuvo 6500 votos.

¿Cómo lograrán reunir todos los votos que les faltan?
Eso lo estamos trabajando, hemos conversado con varios compañeros que ya han sido candidatos. En algún momento íbamos todos separados ahora la idea es poder unificar y presentar una lista. Antes nunca nos habíamos enfrentado al tema electoral, era para nosotros bastante desconocido, un mundo distinto.
¿Crees que es factible sumar a las distintas corrientes de izquierda en una candidatura única?
Yo creo que hoy hay más voluntad de hacer eso. Un pequeño ensayo de hacer eso fue el Todos a La Moneda, donde varias organizaciones y movimientos se pusieron, equivocadamente o no, en pos de esa voluntad. Yo creo que quizás en un par de años estemos con más voluntad todavía y más posibilidades de tener una candidatura única.
Hay muchos que se arrepienten de lo que fue el Todos a La Moneda después de la candidatura de Marcel Claude.
Yo creo que no se arrepienten del Todos a La Moneda, sino de una figura que fue bastante nefasta con respecto a lo que ahí se había generado. Yo creo que hay que dejar nuestras cosas personales y ponerlas en pos de lo colectivo, y eso es lo que le faltó a Marcel. Su personalismo fue lo que jugó en contra e hizo que quedara esta disgregación después de organizaciones y gente que estaba muy en pos de levantar, más que un candidato, un programa.
¿Qué actitud crees que tendrá la Nueva Mayoría con ustedes?
Nos van a decir que le estamos haciendo el juego a la derecha, que somos traidores. Vamos a ser culpables de todos los males. No importa, porque quienes le han hecho el juego a la derecha han sido ellos, que han gobernado durante mucho tiempo en el parlamento con ellos, legislan con ellos y se ponen de acuerdo. Nosotros solo ofrecemos una alternativa distinta a estos chanchullos, toda esta corrupción y todos estos robos que han cometido. ¿Qué más queda decir, si el que los financia es el mismo Ponce Lerou? No nos vengan a decir esto a nosotros.
¿Qué alianzas políticas podrían tener en esta candidatura?
Yo creo que hoy día sería muy arriesgado decirte jaja no pero tenemos conversaciones con la gente de Izquierda Autónoma, del Partido Humanista, de Igualdad, la Izquierda Libertaria, el Movimiento Patriótico (Manuel Rodríguez), la UNE etc. Incluso con Revolución Democrática, con quienes nos conocemos hace poco tiempo, no habíamos tenido la oportunidad de conversar y nos hemos llevado gratas sorpresas. Estos artículos que salen de acercamientos de Giorgio con Gabriel también son un avance. Esto marca una etapa distinta y también de maduración para los movimientos políticos sociales.
¿Y con la gente que no está interesada en la vía institucional?
Nosotros esperamos que los compañeros que no estén de acuerdo con esto al menos no nos pateen las canillas, porque eso es inexplicable para la gente, que nos estemos peleando cuando somos los mismos que trabajamos en las poblaciones y los barrios. Para el tema electoral como que nos peleamos, pero deberíamos pelearnos con los poderosos que son los que hoy día no quieren soltar la manija y no quieren ceder ningún milímetro de todo el poder que tienen.
¿Crees que ese grupo votaría por una candidatura como la tuya?
Por supuesto.
¿Por qué?
Porque ven una alternativa distinta, tenemos hechos concretos que muestran que se puede. Nosotros no tenemos recursos, no nos financia nadie más que la luca mensual de los mismos socios del Ukamau, y con eso hemos hecho maravillas. Imagínate si hubiera recursos reales cómo sería de verdad esto. No llevarnos la plata a nuestros bolsillos sino que gastarla en lo que hay que gastarla. Somos nosotros mismos, los vecinos de la comuna, los que vamos a trabajar por cambiarla y mejorarla.
Si fueras alcaldesa de Estación Central, ¿en qué sería lo primero en lo que pondrías énfasis?
Bueno yo estoy ligada al tema de la vivienda, y no por ser alcaldesa estaría ajena a ese tema. En 2010 hicimos un diagnóstico con el Ukamau en la Población Santiago principalmente, preguntándole cuál eran las necesidades más sentidas y las más importantes. Preguntamos sobre salud, educación, medio ambiente y vivienda. Y la de vivienda es la que más marca, porque si tú no tienes una vivienda propia, tus hijos estorban en el día y en la noche por ejemplo la pareja no tiene intimidad porque viven todos hacinados. Yo creo que una de las cosas que tiene que haber en la alcaldía es proponer respecto de proyectos de vivienda participativa, algo que como Ukamau hemos venido haciendo desde hace años.

miércoles, 13 de enero de 2016

Historia de porqué la loica tiene el pecho colorado. Por Marta Brunet


 Resulta que una vez, hace muchos, pero muchos años, andaba por unos potreros un hombre, morral al hombro y escopeta lista, viendo si veía algún pájaro para hacerle la puntería. Y en esto se encontró con una loica, muy distraída en una rama de un roble, cantando una tonada que recién había aprendido. Verla el hombre, hacer puntería y disparar fue todo uno.
Pero resultó que la escopeta estaba mal cargada y el tiro reventó, hiriendo en la cara al Hombre, en tal forma, que quedó medio ciego, dando grandes gritos de dolor y auxilio.
Por los contornos no pasaba un alma.
La loica, mientras tanto, había volado a un árbol lejano, y desde allí, muy asustada por el peligro que acababa de correr, miraba al pobre hombre bañado en sangre y quejumbroso.
--Socorro... Socorro... Me he quedado ciego... Auxilio...
Y sus gritos se perdían por las quebradas inútilmente.
Poco a poco el hombre dejó de gritar. Daba ahora ayes y suspiros y al fin pareció perder el conocimiento y se quedó inmóvil, recostado en el pasto y con la cara mirando al cielo.
La loica, mientras tanto, se había ido acercando lentamente, de árbol en árbol, hasta quedar sobre aquel que cobijaba al herido. Desde ahí siguió un rato observándolo. Y cuando se convenció de que estaba como muerto, de un vuelo se dejó caer sobre el pecho del hombre, escuchando atentamente si el corazón latía aún.
La loica era una buena avecilla del bosque, temerosa del hombre y de su malignidad que se distrae matando. Pero al propio tiempo tenía por el hombre un gran respeto y admiración: por el hombre que sabe cantar, que sabe silbar, que sabe hablar y. en cuyas manos están el Bien y el Mal de los habitantes de los bosques. Y la loica, que nunca había visto abatirse y morir a un hombre, tuvo una gran compasión por éste que ahí alentaba apenas.
Entonces la loica fue hasta el río y trajo unas gotitas de agua, que echó en la boca del hombre, y fue de nuevo al río y trajo otras gotitas que refrescaron sus heridas, y fue hasta la montaña y trajo hierbas medicinales que fue poniendo sobre las llagas que eran los ojos, y de nuevo trajo agua y de nuevo trajo hierbas, y tanto trabajó la pobre y con tanta inteligencia, que al fin el hombre dio un suspiro hondo y pareció recobrar el conocimiento.
Entonces la loica llamó a la brisa, que todo lo sabe porque hasta por las rendijas se mete para curiosear, y le preguntó dónde vivía el hombre. La brisa dio la dirección y la loica se fue de un vuelo hasta la casa que estaba en la colina rodeada de jardines. Ahí llamó al perro y le dijo:
--Avisa a tus patrones que el hombre está herido en el potrero, al comienzo de la montaña.
El perro empezó a ladrar desesperadamente, a correr, a aullar. Hasta que llamó la atención del hombre viejo y del hombre joven, que salieron detrás de él, encontrando al herido.
Mientras tanto, la loica estaba feliz en la rama del roble viendo cómo, con grandes precauciones, se llevaban al hombre en una improvisada camilla. El hombre estaba salvado...
Pero resulta que entonces oyó a la señora cachaña que le decía:
--¡Qué linda pechera roja tiene usted, comadre loica! ¿Dónde la ha comprado?
La loica se dio cuenta de que la sangre del hombre le había manchado toda la pechuga.
Y la señora del jote --que ni siquiera tiene nombre, y que estaba por allí cerca-- se dirigió a la loica en forma insidiosa y llena de envidia.
Pero resulta que aquel día San Pedro había bajado a la tierra a tomar un poquito de fresco a la sombra de unos hualles y había visto todo lo pasado. Entonces se acercó a las aves y les dijo:
--Atestiguo que la loica tiene el pecho manchado por obra de una buena acción. Y en premio de ella, con la venia del Padre que está en los cielos, desde hoy en adelante tendrá sobre su noble pecho un escudo escarlata.
Y ya saben ustedes por qué la loica tiene esas plumillas rojas que le hacen tanta gracia.


BRUNET, Marta. Historia de por qué la loica tiene el pecho colorado. Las historias de mama Tolita. Obras completas de Marta Brunet. Santiago, Zig-Zag, 1962. Pp.322-324.


lunes, 11 de enero de 2016

Lo que depara el capitalismo para el futuro. Por Manuel E. Yepe*



Economistas estadounidenses de diversa orientación política han estado opinando en estos días acerca del nuevo libro de Robert Reich titulado Salvando al capitalismo: para los muchos, no para los pocos, presentado en la Revista de Libros de Nueva York el 17 de diciembre de 2015.
Para Paul Krugman fue gratificante constatar la sinceridad descarnada que expresa el título de libro de Reich porque “salvar el capitalismo” implica que el capitalismo está contra las cuerdas, o sea, en peligro de extinción, “consideración en la que creo, saludo y comparto”. El marxista Zoltan Zigedy señala que Robert Reich, Paul Krugman y Joseph Stiglitz comparten altos logros en la economía académica y constituyen un triunvirato intelectual no marxista bien informando. Aunque ellos no estén de acuerdo en todo, comparten un conjunto básico de creencias en la viabilidad del capitalismo y su necesidad de reforma. No obstante es raro ver a algunos sugiriendo manifiestamente la urgencia de salvar el orden burgués.
La urgencia deriva del espectacular aumento de la desigualdad económica en los principales países capitalistas, particularmente en Estados Unidos. Krugman confiesa que la desigualdad era una cuestión que Reich y él “empezaron a tomar en serio” ya hace veinticinco años. “Pero creo que es justo decir que no tomamos en serio ese crecimiento de la desigualdad como una característica estructural del capitalismo hasta que apareció el importante trabajo de Thomas Piketty hace dos años”.
Según Zigedy, los economistas no marxistas Krugman y Reich han modificado su interpretación de las causas del crecimiento de la desigualdad durante las últimas décadas. Krugman, afirma Zigedy, describe un capitalismo desarrollado actual que se asemeja al capitalismo que los marxistas vienen describiendo desde hace más de medio siglo.
Hace décadas, los economistas liberales sostenían que el aumento de la desigualdad era resultado de que había sectores de la clase obrera que no reunían los requisitos tecnológicos o carecían de las habilidades exigidas por el “cambio tecnológico basado en la habilidad” (SBTC, por sus siglas en inglés). La educación era vista por ellos como el gran nivelador, estabilizador de la riqueza y el avance de los atrasados. Pero con la actual ruptura de la correlación ente nivel de educación y compensación, todos rechazan el SBTC como explicación adecuada y clave para detener el crecimiento de la desigualdad. El aumento del número de graduados universitarios abrumados de deudas rompió esa ilusión. Así, Krugman sustituye la explicación tecnológica para el crecimiento de la desigualdad, por algo que es eje central del estudio de Reich, el poderío monopólico. Es la concentración del poder económico en manos de pocos jugadores corporativos lo que lleva al aumento de la desigualdad económica. Según Krugman y Reich: “… es evidente que nuestra economía se asienta mucho más en los monopolios y oligopolios que en la competencia atomística.”
Zigady pregunta ¿Por qué Reich y Krugman tardaron tanto tiempo en llegar en esta consideración a la que Lenin arribó hace más de cien años? Escritores marxistas como Paul Baran y Paul Sweezy dedicaron hace casi cincuenta años un influyente libro al capitalismo monopolista.
Así, los economistas no marxistas y sus aliados políticos hasta hace poco desdeñaban el concepto de poder de monopolio, que los marxistas han hecho pieza central de sus análisis.
Pero Krugman y Reich revelan otros acoplamientos cruciales: entre el poder político y el poder económico (poder monopólico) y los del mercado con el poder político. Ellos observan que el poder monopólico es sostenido, protegido y ampliado por actores políticos, así como que los actores políticos son seleccionados, alimentados y guiados por el poder de monopolio. Esto crea un preocupante problema para aquellos que buscan la reforma del capitalismo.
En palabras de Krugman, la conclusión a que llega Reich es que la creciente riqueza en el segmento poblacional superior incrementa su influencia política mediante contribuciones de campaña, cabildeo y recompensas. La influencia política, a su vez, sirve para reescribir las reglas del juego en la sociedad. El resultado es una especie de espiral, el círculo vicioso de la oligarquía.
Para los marxistas, la concentración engendra necesariamente capitalismo de monopolio, que posteriormente se funde con el Estado, creando una síntesis que convierte a las normas del Estado en policías en el terreno económico encargados de maximizar la viabilidad y el éxito del capital monopolista.
Nada demuestra mejor ese maridaje que los rescates de las
mega-corporaciones (“supuestamente demasiado grandes para quebrar”) ante las crisis y el evidente incremento del dominio del capital monopolista en el sistema político de dos partidos que rige en Estados Unidos.


Manuel E. Yepe Menéndez es abogado, economista y politólogo. Se desempeña como Profesor en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales de La Habana. Fue Embajador de Cuba, Director General de la Agencia Latinoamericana de Noticias Prensa Latina,  Vicepresidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión, Director Nacional fundador del Sistema de Información Tecnológica (TIPS) del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Cuba y Secretario del Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos.

FLORESTAN FERNANDES: Dominación y desigualdad El dilema social latinoamericano. Por Heloísa Fernandes


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Florestan Fernandes y la sociología son como dos caras de la misma moneda. El sociólogo trabajó arduamente en pro de la construcción de la sociología moderna en el Brasil, y la sociología le otorgó reconocimiento y proyección a su existencia. Ninguno de los dos habría sido el mismo sin la presencia del otro, e incluso parecería que ambos estaban mutuamente predestinados. No en vano en 2005, a 10 años de su muerte, su nombre fue designado para convertirse en el patrono de la sociología en Brasil. De hecho, Fernandes dejó más de 40 libros publicados sobre los más diversos temas, muchos de los cuales son considerados clásicos de la sociología. De esta inmensa obra ya se ha dicho que es fundadora de una nueva interpretación de Brasil, creadora de una comprensión brasileña de la sociología, constructora de una perspectiva de análisis específicamente sociológica, creadora de un lenguaje comprometido con el rigor teórico y metodológico, y que “sin hacer referencia a su obra es imposible entender el Brasil contemporáneo con la misma agudeza y precisión”. Como hacen los fundadores, Fernandes inventó una matriz de interpretación, fundó un estilo de trabajo y ejerció su oficio como una vocación o, incluso, como una misión. Con la generosidad de los sabios, Antonio Candido, su gran amigo, afirmó que la integridad extraordinaria y la conciencia intelectual y política hacen de Fernandes “el hombre más eminente de mi generación”. 

Antología y presentación Heloísa Fernandes.