El mocito de Trump. Por Hugo Villar Cisternas.
Aunque no voté por José Kast, es el presidente de la República y
su desempeño en materia internacional me avergüenza.
Desde antes de asumir, Kast ha intentado complacer a Trump y
congraciarse lo más posible. En su reciente intervención en la Asamblea de
Naciones Unidas, repitió como ovejita bien enseñada, los argumentos o diatribas
de su ídolo respecto de la ONU.
Intentó lastimosamente reunirse con Trump, pero este no le dio
bola. Luego, fue a suscribir la declaración del llamado Escudo de las Américas
indicando que se trataría de cooperación internacional para el combate al
crimen organizado. Sin embargo, el propio Departamento de Estado norteamericano
ha indicado que el acuerdo también refiere aspectos militares cooperación
económica, revisar los mecanismos de inversiones y aseguramientos en la
infraestructura digital y también respecto de los minerales críticos y tierras
raras.
El asunto es tan serio que Bachelet y Boric suscribieron una
declaración conjunta, cuyo texto, por supuesto, ustedes probablemente no
conozcan, porque a la prensa no le interesa que se sepa.
Michelle Bachelet y Gabriel Boric dicen: “Como ex presidentes de
Chile manifestamos nuestra preocupación ante la decisión del actual gobierno de
adherir a la iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald
Trump, denominada “Escudo de las Américas”.
La política exterior de Chile se ha sustentado históricamente en
la defensa de nuestra soberanía y autonomía, el respeto irrestricto al derecho
internacional y a los derechos humanos, y la protección de nuestros intereses
permanentes.
La cooperación internacional es indispensable para enfrentar
amenazas transnacionales como el crimen organizado. Sin embargo, esa
cooperación debe realizarse siempre resguardando plenamente la autonomía de las
decisiones de Chile y sin subordinar nuestra política exterior, de seguridad o
defensa a prioridades definidas por una potencia extranjera. Nos preocupa,
asimismo, que conceptos como el de una “soberanía continental” puedan terminar
debilitando el principio fundamental de soberanía nacional que nuestro país
históricamente ha defendido”.
Kast actúa como sirviente, como un empleado de Trump. Los
chilenos lo eligieron como Presidente, pero mendiga fotos, no me sorprendería
que también pida autógrafos. Balbucea en inglés, pero hace un triste papel
hipotecando nuestra soberanía, nuestra independencia política y económica. De
rodillas, mira y admira al matón vociferante.
Kast, el mocito de Trump,
no pasará a la Historia de Chile como patriota.

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